| No hubo presencia de la Casa Real |
| lunes, 08 de octubre de 2007 | |
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Ayer la Selección Española de Baloncesto disputaba nada más y nada menos que la Final del Campeonato de Europa 2007. En Italia, lugar de celebración del campeonato, no hubo presencia en el pabellón de la Casa Real. Creo que estamos sobrados de menosprecios al baloncesto español como para que se repita uno más. Es tan meritorio el trabajo de las féminas como el de los chicos, y si en Madrid hubo presencia de altas autoridades, en Italia queríamos, al menos, algo parecido. Pero como no quiero hacer leña del árbol caído, no voy a atacar al estilo ERC a la Familiar Real, sino, paradójicamente, todo lo contrario. Puede que hablar de Reyes y princesas suene a cuento de hadas o a la Edad Media, pero no a países del siglo XXI. Lo que sucede, es que, hablando de España, cuando una sociedad está, políticamente hablando, con un brutal nivel de crispación, la Monarquía aporta cierto equilibrio a una situación peligrosa, aunque algunos no lo quieran ver. Al igual que considero que somos el país del Gran Hermano, de Chiquito de la Calzada, del toreo y los 'Madriz - Barsa', también somos el país de los rojos y los fachas, aunque hayan pasado ya varias décadas desde la guerra civil. Como buenos latinos, el egoísmo, envidia odio y rencor abundan en nuestro interior. Los políticos buscan el poder y no el bien de España, y se aprovechan de que cuentan con millones de fieles y borregos seguidores. No hay algo más absurdo que ser fiel a un partido y no a unas ideas. Es lógico ser fiel a un club como el Real Madrid, Pamesa Valencia o Estudiantes, pues lo haga bien o lo haga mal, sus aficionados quieren a su club y siempre estarán con él. Pero preferir que España esté peor, antes de que gobierne el partido rival es de subnormalidad propia de los españoles. Estamos en una situación, alimentada por el Gobierno de Zapatero, donde los independentistas están crecidos, y buscan con ansia la disgregación de lo que llaman Estado Español. Antes que el PSOE, el PP pactó con otros independentistas como el PNV. Sólo buscan gobernar, y por ello, tienen que ceder ante las pretensiones de minorías radicales en algunos casos, y hasta violentas en otros. De vergüenza. El caso de la lengua castellana en ciertas comunidades es para echarse las manos a la cabeza. El mundo tiende a la globalización, a la unión de Europa (en el caso de Europa), y no se entiende que haya gente que quiere justamente lo contrario. 'Comida de coco' se dice en la jerga de barrio. Esos chavales que no aprenderán castellano, no tendrán oportunidad de trabajar en lugares donde se hable esta lengua, que es la más usada en el mundo tras el idioma inglés. La misma comida de coco que tienen rojos y fachas, que en su mayoría no tienen ni pajolera idea de política. Su único ideal es lo contrario que diga el partido rival. Así no vamos a ningún sitio. Lo bueno es que así no hay necesidad de pensar. Oyen lo que dice Zapatero o Rajoy y ellos piensan sistemáticamente lo contrario. Da gusto. Entre medias está la figura del Rey, que según dicen algunos, como el señor Anasagasti, su función es la de ejercer de árbitro en la política española. La Constitución Española parece que da la razón al dirigente vasco. Esto es lo que le critica la extrema derecha española. Según ellos ni pincha ni corta. No confundamos las ideas de unos extremistas y otros. La extrema izquierda no quiere la unidad de España y los otros sí. Vamos a señalar que los extremos no son buenos, por si algún lelo no ha entendido la moraleja a transmitir y coge las ideas con alfileres. Lo digo porque ciertos sectores de la prensa están intentando tapar el escándalo de la quema de imágenes del Rey con manifestaciones de la extrema derecha reivindicando más intervención del monarca español. Ante la delicada situación que atravesamos, la figura del Rey es más necesaria que nunca. No me imagino este país en manos de un Presidente de la República como Zapatero o Aznar. Ayer se celebró en Madrid una manifestación para pedir que la vivienda sea algo asequible. Muy buena iniciativa. Se acerca uno a la 'mani' y no ve nada más que banderas republicanas. Me pregunto yo qué tiene que ver la República con la vivienda. Dejémonos de tonterías y espabilemos. Somos el único país desarrollado que ha perdido poder adquisitivo. La herencia o resaca del Estatuto catalán para las comunidades más pobres se verá en unos cuantos años. El nivel cultural de nuestros estudiantes es cada vez peor, acorde con las cada vez peores nuevas leyes de educación; ya no se da latín, ni álgebra, ni literatura, ni geografía, etc., etc. ahora te dicen cómo tienes que pensar. La delincuencia ha subido en intensidad. La vivienda es inasequible. La explotación a los inmigrantes es cada vez más brutal. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. La clase media en peligro de extinción. La telebasura bate record de podredumbre programa tras programa. El empleo basura abunda más. ¡Y mientras, jóvenes con cerebro siliconado, preocupándose en reclamar que son distintos a los demás! ¡Qué pena! Anda, estudiad en condiciones, poneros a hacer deporte, olvidaros de las consignas políticas de vuestros papás, oid los distintos medios de comunicación, sacad vuestras propias conclusiones, pensad por vosotros mismos, mirad la viga en el ojo propio, y os convertiréis en ciudadanos nuevos, limpios de polvo y paja. Critico que no hubiera presencia del Rey o de los Príncipes de Asturias ayer en la Final del Eurobasket femenino, pero apoyo a una monarquía que viene bien en momentos como los que estamos atravesando, por culpa de la inmadurez de buena parte de los cerebros españoles. Frank Skywalker |